Bienvenidos a 5ta Cocina Donde cada torta cuenta una historia...
Nuestra Historia
En 5ta Cocina, todo comenzó como una dulce aventura familiar, entre recetas heredadas, risas compartidas y una pasión enorme por la pastelería artesanal.
¿Dónde partió todo?
1era Cocina
No fue un taller ni una fábrica: fue la casa de la mamá de la Coti. Ahí, entre ollas, cucharas y cariño, nació esta historia. Fue en esa cocina donde Coti descubrió su amor por la repostería, donde salieron las primeras recetas, los primeros pedidos y las primeras sonrisas de clientes felices.
Al salir de la universidad, decidió perfeccionarse en una de las escuelas de gastronomia más reconocidas del mundo: Le Cordon Bleu, en Londres. Volvió con nuevos conocimientos, inspiración y una certeza clara: la cocina de su casa ya no alcanzaba para un sueño tan grande.
Así comenzó el camino de convertir esa pasión en un proyecto real, profesional y profundamente humano: una pastelería artesanal hecha con dedicación, con raíces familiares y sabor a hogar.
2da Cocina
Con mucho esfuerzo, entusiasmo y una pizca de valentía, llegamos a nuestro primer local en el corazón del centro de Concepción. Fue una apuesta enorme para una pequeña pastelería familiar como la nuestra, y también un salto lleno de desafíos, aprendizajes y noches largas.
No siempre fue fácil. Hubo momentos en que la carga se sentía muy pesada, pero nunca perdimos la motivación ni el amor por lo que hacemos. Todo valió la pena: crecimos como equipo, aprendimos muchísimo y conocimos personas maravillosas que confiaron en nosotros desde el primer día.
Ese primer local no solo nos abrió nuevas puertas, también nos enseñó que los sueños, cuando se trabajan con el corazón, pueden volverse realidad.
3era Cocina
Con la llegada de José María, el primer hijo de la Coti, la cocina se trasladó desde el centro de Concepción al barrio Pedro de Valdivia. Fue un cambio importante, lleno de emociones y nuevas rutinas, que marcó el inicio de una etapa distinta, más familiar y flexible.
En medio de este nuevo equilibrio entre maternidad y emprendimiento, descubrimos una forma inesperada de seguir creciendo: comenzamos a trabajar con cafeterías y a participar en eventos especiales en Concepción. Así fue como nacieron alianzas hermosas con emprendedores locales, que confiaron en nuestra pastelería artesanal para sorprender a sus clientes.
Gracias a ese impulso, dimos un salto enorme. Llegamos a más personas, fortalecimos nuestra propuesta y ampliamos los sabores de 5ta Cocina por toda la ciudad.
4ta Cocina
Antes de llegar a lo que hoy conocemos como 5ta Cocina, hubo una etapa mágica e intensa: una casa en medio del bosque, donde siempre olía a horno encendido y a sueños creciendo. Era el hogar del Tomi y la Coti, y también el corazón de nuestro emprendimiento. Allí se mezclaban la vida familiar y la pasión por la pastelería artesanal.
Ellos fueron el motor de todo. Día a día, entre pedidos, recetas y pañales, mantuvieron viva la esencia de este proyecto con esfuerzo, cariño y visión. Pero el negocio creció tanto, que llegó un punto inevitable: era momento de dar un paso importante y separar la cocina del hogar familiar.
Así nació la necesidad —y también la decisión valiente— de profesionalizar el proyecto, con un espacio propio, pensado especialmente para seguir creciendo sin perder lo más importante: el alma familiar que nos define.
5ta Cocina
Después de mucho buscar, encontramos el lugar perfecto para dar vida a nuestro sueño. Fue el Tomi quien logró dejarnos en el lugar en que estamos hoy en la 5ta Cocina, justo antes de partir. Desde entonces, nos acompaña en cada paso que damos, en cada torta que preparamos y en cada puerta nueva que se abre para este proyecto.
5ta Cocina no es solo una fábrica de tortas artesanales; es también un homenaje a quienes han sido parte de este camino. Agradecemos de corazón a todas las personas que han confiado en nosotros, que nos han hecho parte de sus celebraciones, y que con su cariño y apoyo nos han ayudado a llegar hasta aquí.
Gracias por ser parte de esta historia, por permitirnos seguir haciendo lo que amamos y por llevar un pedacito de nuestro corazón en cada dulce que entregamos.